LA ROMANA.– La advertencia que inmortalizó el narrador Roosevelt Comarazamy durante el primer campeonato de los Toros del Este en 1995 vuelve a cobrar vigencia en el actual Todos Contra Todos: “Cuidado con los Toros”.
Tras atravesar cuatro torneos consecutivos sin clasificación —incluidos tres últimos lugares—, la franquicia romanense ha regresado al protagonismo y se perfila como un firme aspirante a uno de los dos boletos disponibles para la serie final del béisbol invernal dominicano.
Bajo la dirección del gerente general Jesús Mejía, la organización optó por una reestructuración interna, corrigiendo errores del pasado y conformando un plantel balanceado, con profundidad ofensiva, estabilidad en el pitcheo y mejoras visibles en la defensa.
Los Toros finalizaron la serie regular con marca de 27-22, asegurando la clasificación sin sobresaltos y ocupando durante gran parte del calendario el segundo lugar, solo por detrás de unas Águilas Cibaeñas que dominaron ampliamente la fase regular.
La ofensiva ha sido uno de los principales pilares del conjunto, encabezada por Bryan De La Cruz, sólido candidato al Jugador Más Valioso, junto a los bates de Eloy Jiménez y Jeimer Candelario, que aportan poder y experiencia. A esto se suma el dinamismo de jugadores como Gilberto Celestino —también considerado para el MVP—, Luis Liberato y Rafael Lantigua, quienes contribuyen con velocidad, defensa y energía constante.
En el pitcheo, los Toros han contado con una rotación abridora estable pese a la ausencia, en la segunda mitad, de su principal lanzador y candidato al Lanzador del Año, Aaron Sánchez. Aaron Brooks, Matt Dermody y Jaime Barría ofrecieron salidas consistentes, mientras que para el Round Robin el equipo se reforzó con Enny Romero.
El conjunto mantiene marca positiva en casa, con dos victorias en igual número de partidos, y 1-1 como visitante en esta fase. La temprana integración de figuras con experiencia en Grandes Ligas ha sido determinante en el buen arranque.
A diferencia de temporadas anteriores, la ofensiva taurina ha dejado de depender exclusivamente de la fabricación de carreras, convirtiéndose en un equipo capaz de definir partidos con un solo swing, como ocurrió el pasado martes 30, cuando De La Cruz decidió el encuentro ante las Águilas.
La solidez de los abridores ha permitido que el relevo llegue en mejores condiciones a las entradas finales. El bullpen se fortaleció con la incorporación de Jean Carlos Mejía, líder en salvamentos de la serie regular.
Defensivamente, el progreso también es evidente, con jugadores más atléticos y una mejor colocación en el terreno, especialmente en los jardines, lo que ha reducido las carreras no merecidas.
En su más reciente compromiso frente a las Águilas, el cuerpo de lanzadores de los Toros limitó a la ofensiva rival a apenas tres imparables en 14 turnos con corredores en posición anotadora, dejando a 11 hombres en base, un reflejo del buen momento que atraviesa el equipo romanense en esta etapa decisiva del torneo.




