Una jueza federal en Estados Unidos frenó la decisión de la administración Trump de poner fin al Estatus de Protección Temporal (TPS) para los haitianos, evitándose que expirara este martes y manteniendo activas las protecciones migratorias para decenas de miles de personas.
La jueza Ana C. Reyes, del tribunal federal para el Distrito de Washington, emitió una orden que bloquea la terminación del TPS para más de 350,000 haitianos residentes en Estados Unidos, muchos de los cuales estaban a punto de perder su estatus legal de trabajo y protección contra deportación.
En su fallo, Reyes consideró que la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, no actuó dentro de la ley al intentar terminar el programa, y que es probable que los demandantes —beneficiarios del TPS— tengan éxito en su demanda contra el Gobierno.
La magistrada señaló que la decisión de terminar el TPS fue arbitraria y caprichosa y que no se siguieron los procedimientos legales adecuados, lo que podría revelar motivos discriminatorios contra inmigrantes no blancos, según la demanda presentada.
El Estatus de Protección Temporal permite que personas de países afectados por desastres, conflictos o crisis graves —como Haití tras el terremoto de 2010 y la persistente violencia— puedan vivir y trabajar legalmente en EE. UU. sin riesgo de deportación, aunque sin otorgarles un camino hacia la ciudadanía.
La decisión proporciona un respiro temporal para la comunidad haitiana mientras continúa el litigio en tribunales federales. Las autoridades de inmigración, por su parte, han señalado que planean apelar el fallo, reafirmando que el TPS fue concebido como un programa temporal.




