Oriente Medio. – Estados Unidos atacó este domingo posiciones de lanzacohetes iraníes en el estrecho de Ormuz, rompiendo un mes de tregua en el conflicto con Irán y reavivando las tensiones en una guerra que se ha extendido por más de seis meses.
Según el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), las fuerzas estadounidenses actuaron tras detectar a miembros de la Guardia Revolucionaria preparando el lanzamiento de cohetes con minas marinas hacia la estratégica vía marítima.
Irán confirmó que varios de sus combatientes murieron o resultaron heridos durante el ataque y calificó la operación como un “error fatal”, advirtiendo que responderá con represalias militares y económicas.
El estrecho de Ormuz, por donde normalmente circula cerca del 20 % del petróleo mundial, continúa operando con un tráfico marítimo muy reducido. Una coalición naval encabezada por Estados Unidos informó que mantiene operaciones para proteger la navegación comercial, mientras el ejército estadounidense aseguró haber desviado decenas de embarcaciones e intensificado el control sobre la zona.
El ataque marca un giro en la estrategia de la administración del presidente Donald Trump, que días antes había apostado por aumentar la presión económica sobre Teherán en lugar de ampliar las operaciones militares.
Las autoridades iraníes sostienen que el país aún conserva capacidad para atacar embarcaciones que transiten por el estrecho, mientras la comunidad internacional observa con preocupación el riesgo de una nueva escalada en una de las rutas energéticas más importantes del mundo.




