París.– Francia vivió este martes una intensa jornada de protestas y huelgas, con movilizaciones de trabajadores del sector público y manifestaciones estudiantiles que en algunos puntos derivaron en enfrentamientos con la Policía, en medio de la discusión del presupuesto nacional para 2027.
Según el Ministerio del Interior, alrededor de 206,000 personas participaron en las manifestaciones realizadas en todo el país, mientras la Confederación General del Trabajo (CGT) elevó la cifra a 300,000. En París, las estimaciones oficiales situaron la participación en unos 30,000 manifestantes, frente a unos 70,000 según el sindicato.
Las movilizaciones fueron convocadas por organizaciones sindicales para reclamar mejores salarios, recuperar poder adquisitivo y rechazar las medidas de ajuste contempladas en el proyecto de presupuesto de 2027.
Entre los manifestantes estuvieron profesores, bomberos, trabajadores sanitarios y otros empleados públicos, quienes denunciaron el deterioro de las condiciones laborales, falta de personal y pérdida de poder adquisitivo.
La protesta se produjo dos días antes de la presentación del proyecto presupuestario del Gobierno, que contempla un esfuerzo de ahorro de aproximadamente 54,000 millones de euros.
Los sindicatos rechazan particularmente la propuesta de congelar en 2027 el salario base de los funcionarios y reclaman medidas para compensar el impacto de la inflación.
Paralelamente, estudiantes de secundaria mantuvieron bloqueos y protestas en cientos de centros educativos para reclamar mejores condiciones.
Las demandas incluyen menor cantidad de alumnos por aula, más profesores, mejores instalaciones, cambios en los horarios y soluciones al sobrecalentamiento de las aulas durante las recientes olas de calor.
En algunos centros se registraron enfrentamientos entre manifestantes y agentes policiales. Las autoridades informaron de 440 personas detenidas, muchas de ellas menores de edad, mientras también se reportaron decenas de heridos entre estudiantes, trabajadores educativos y agentes policiales.
El ministro de Educación, Édouard Geffray, condenó los episodios violentos y anunció acciones legales, mientras el Gobierno ha reconocido que existen problemas en el sistema educativo que deben ser atendidos.
La jornada de protestas ocurre en un contexto de elevada tensión política y social en Francia, a pocos meses de las elecciones presidenciales previstas para 2027.
El Gobierno del primer ministro Sébastien Lecornu enfrenta el desafío de presentar y aprobar un presupuesto que busca reducir el déficit mediante un importante programa de ahorro, mientras sindicatos y organizaciones sociales advierten sobre el impacto de los recortes en los servicios públicos.
Las protestas estudiantiles y de empleados públicos han añadido presión al debate presupuestario, mientras distintos sectores políticos mantienen posiciones enfrentadas sobre la respuesta que debe dar el Gobierno a las demandas sociales.




