viernes, febrero 6, 2026
spot_img
InicioNOTICIASEl asesino silencioso en las vías de la República Dominicana

El asesino silencioso en las vías de la República Dominicana

En las calles de la República Dominicana circula un peligro que avanza sin hacer ruido, sin placas visibles, sin control efectivo y, muchas veces, sin conciencia de su impacto: las patinetas eléctricas. Lo que para algunos representa modernidad, ahorro o diversión, para otros se ha convertido en una amenaza real que ya cobra víctimas en las vías del país.

En los últimos meses, el uso indiscriminado de patinetas eléctricas ha aumentado de manera alarmante en ciudades como Santo Domingo, Santiago, San Francisco de Macorís y otras zonas urbanas. Niños, adolescentes y adultos las conducen a altas velocidades, sin cascos, sin luces reglamentarias y, en muchos casos, transitando por avenidas principales, aceras y hasta en contravía, desafiando toda norma de tránsito y sentido común.

El problema no es la tecnología en sí, sino la ausencia de regulación, fiscalización y educación vial. Las patinetas eléctricas comparten espacios con vehículos pesados, motocicletas y peatones, creando un escenario de alto riesgo. Un mínimo error, un bache, un frenazo inesperado o la imprudencia de otro conductor puede terminar en una tragedia. Y cuando ocurre un accidente, el cuerpo del conductor de una patineta es el más vulnerable: no hay carrocería que proteja, no hay airbags, solo carne y hueso contra el asfalto.

Más grave aún es ver a menores de edad conduciendo estos aparatos sin supervisión, sin conocimiento de las leyes de tránsito y sin la madurez necesaria para reaccionar ante situaciones de peligro. Padres y tutores, muchas veces sin mala intención, permiten que sus hijos salgan a las calles en patinetas eléctricas como si se tratara de un juguete, ignorando que están exponiéndolos a un riesgo mortal.

Las autoridades no pueden seguir mirando hacia otro lado. La Ley de Tránsito debe aplicarse con claridad a estos vehículos, estableciendo edades mínimas, uso obligatorio de cascos, límites de velocidad, zonas permitidas de circulación y sanciones reales para quienes violen las normas. La falta de acción convierte al Estado en cómplice silencioso de una tragedia anunciada.

Las patinetas eléctricas, mal usadas y sin control, se han transformado en un asesino silencioso en las vías dominicanas. No hacen ruido, pero dejan heridos, mutilados y familias destrozadas. La pregunta ya no es si ocurrirán más accidentes, sino cuándo y cuántas vidas más costará la indiferencia colectiva.

Hoy todavía estamos a tiempo de actuar. Mañana, quizás, solo estaremos contando víctimas.

TE PUEDE INTERESAR
- Advertisment -spot_img
- Advertisment -spot_img

Lo Más Popular