Ante la creciente tensión geopolítica en el Medio Oriente y su impacto en el comercio marítimo internacional, el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) puso en marcha un protocolo de anticipación estratégica junto al Consejo Nacional de Comercio de Provisiones (CNCP), con el objetivo de proteger el abastecimiento y la estabilidad económica en la República Dominicana.
La iniciativa fue encabezada por el ministro Eduardo Sanz Lovatón, quien explicó que la prioridad del Gobierno es garantizar que los productos esenciales lleguen sin interrupciones a la población, pese a la incertidumbre internacional.
“El mundo atraviesa niveles de incertidumbre sin precedentes, pero en el país la instrucción es clara: anticipación y control”, afirmó el funcionario, al destacar que esta coordinación busca evitar la especulación y asegurar precios estables en la canasta básica.
Alianza público-privada para contener impactos
Durante el encuentro, representantes del sector comercial, encabezados por Jorge Jerez, respaldaron las medidas y acordaron trabajar en conjunto para mantener la fluidez en la cadena de suministro, desde los puertos hasta los consumidores.
Asimismo, la directora ejecutiva de la Organización Nacional de Empresas Comerciales (ONEC), Jenniffer Troncoso, señaló que se están evaluando alternativas para reducir el impacto en los precios de los productos importados, aunque no descartó posibles aumentos debido a factores externos.
Estrategias para evitar alzas en la canasta básica
Entre las medidas discutidas, se destacan acciones para optimizar la logística de importación, mejorar la eficiencia en el transporte y promover ofertas en productos esenciales, con el fin de evitar que el aumento de costos internacionales se traslade directamente al consumidor.
Comerciantes del Distrito Nacional indicaron que, aunque existe expectativa de incrementos en los precios por parte de proveedores, aún no se han oficializado ajustes.
Crisis internacional presiona los mercados
El conflicto entre Estados Unidos, Irán e Israel ha generado fuertes disrupciones en la cadena de suministro global, especialmente en rutas clave como el Estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo y gas mundial.
Las restricciones en esta vía, sumadas a desvíos y suspensiones de rutas marítimas por parte de navieras, han incrementado los costos logísticos y los tiempos de transporte, lo que podría incidir en los precios de productos importados.
Compromiso con la estabilidad económica
Las autoridades y el sector comercial coincidieron en la necesidad de mantener una vigilancia constante del mercado internacional y ajustar las medidas de forma periódica, con el objetivo de mitigar los efectos de la crisis global y proteger el poder adquisitivo de las familias dominicanas.




