La selección de República Dominicana llega a su debut en el Clásico Mundial de Béisbol 2026 con una enseñanza que aún pesa en la memoria del béisbol nacional.
Hace 16 años, en la edición de 2009, el poderoso equipo dominicano sufrió una de las sorpresas más recordadas del torneo al caer en dos ocasiones frente a Países Bajos, un conjunto que en el papel parecía muy inferior. Aquella derrota dejó una lección clara: en torneos cortos no existen rivales pequeños.
Ahora, cuando el conjunto quisqueyano se prepara para enfrentar este viernes a Nicaragua, dentro del camerino dominicano no hay espacio para el exceso de confianza, a pesar de que muchos analistas consideran a los centroamericanos como el rival más débil del grupo.
Uno de los primeros en dejar clara esa postura fue el lanzador zurdo Cristopher Sánchez, quien será el encargado de abrir el partido.
El pitcher explicó que ha dedicado tiempo a estudiar a la ofensiva nicaragüense, consciente de que cualquier descuido puede resultar costoso en una competencia de eliminación rápida.
“Nicaragua no es un rival fácil. Solo conozco a dos bateadores de ellos: Mark Vientos y Jeter Downs, por lo que tuve que ver muchos videos para poder estudiarlos”, expresó Sánchez.
Más allá del aspecto deportivo, el lanzador también habló del orgullo que representa vestir el uniforme dominicano. Mientras respondía preguntas a los periodistas, su voz se quebró y sus ojos se humedecieron al referirse a lo que significa representar al país.
“Jugar con República Dominicana es lo mejor que me ha pasado en mi carrera. Por esta”, dijo mientras tomaba su camiseta con el nombre del país, “es que estoy jugando”.
Sánchez llega al torneo como el as de la rotación dominicana, tras finalizar segundo en la votación del premio Cy Young de la Liga Nacional el año pasado, consolidándose como uno de los lanzadores más dominantes de las Grandes Ligas.
El zurdo aseguró además que saldrá con mentalidad agresiva desde el primer lanzamiento, aunque reconoce que existe un límite en la cantidad de pitcheos que puede realizar.
“Voy todo el camino. Donde quiera que mi país me necesite voy a estar. Obviamente sé que hay un tema de restricción de lanzamientos, pero la clave será atacar la zona de strike temprano”, afirmó.
Por su parte, el dirigente Albert Pujols parece tener definida la alineación para el debut.
El propio capataz adelantó que el equipo que enfrentó en el primer partido de exhibición a los Detroit Tigers sería prácticamente el mismo que saldrá al terreno frente a Nicaragua.
De mantenerse ese plan, República Dominicana alinearía con Fernando Tatis Jr. en el jardín derecho, Ketel Marte en la segunda base y Juan Soto en el jardín izquierdo.
El cuadro interior lo completarían Vladimir Guerrero Jr. en la primera base y Manny Machado en la tercera, mientras que Junior Caminero fungiría como bateador designado.
La parte baja del orden estaría integrada por Julio Rodríguez en el jardín central, Austin Wells detrás del plato y Geraldo Perdomo en el campocorto.
Con una alineación cargada de talento, el equipo dominicano buscará iniciar con paso firme su camino en el torneo, pero con la historia muy presente: en el Clásico, cualquier descuido puede cambiarlo todo.




