El ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez, defendió el acuerdo de cooperación bilateral firmado entre República Dominicana y Estados Unidos, mediante el cual el país podrá recibir terceros nacionales con órdenes de deportación, asegurando que la decisión no responde a presiones internacionales.
Durante una rueda de prensa, el canciller explicó que el convenio forma parte de una colaboración continua y de buena fe entre ambas naciones, destacando que República Dominicana actúa bajo criterios de soberanía nacional y seguridad.
“El Gobierno dominicano recibe solicitudes de parte de todos sus socios, pero decide cuáles acepta y cuáles no convienen”, expresó Álvarez, al rechazar versiones de que existieran imposiciones por parte de Estados Unidos.
El funcionario indicó que una muestra de ello es que los nacionales haitianos no fueron incluidos dentro del acuerdo migratorio firmado entre ambos países.
Asimismo, aclaró que el documento suscrito es un memorándum de entendimiento y no un tratado internacional, por lo que no requería aprobación previa del Congreso Nacional ni del Tribunal Constitucional.
Álvarez explicó que la cooperación con Estados Unidos también ha generado beneficios para República Dominicana, entre ellos el acuerdo Global Entry y el respaldo diplomático estadounidense ante la crisis de Haití y la lucha contra las pandillas.
El canciller informó además que el permiso para el uso de los aeropuertos Las Américas y la base aérea de San Isidro por parte de personal estadounidense estará vigente hasta el 31 de octubre, con posibilidad de extensión.
Aseguró estar dispuesto a comparecer ante el Congreso Nacional para explicar el alcance del acuerdo, reiterando que “no hay nada que esconder” y que todo el proceso se ha manejado de manera transparente.




