Haití. – Una emboscada atribuida a presuntos integrantes de pandillas armadas contra personal de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) en las afueras de Puerto Príncipe, Haití, generó versiones contradictorias sobre la situación de los militares involucrados.
Medios locales informaron inicialmente que cinco soldados salvadoreños estaban desaparecidos tras el ataque ocurrido este domingo en la zona de Santo, perteneciente a Croix-des-Bouquets, en el departamento del Oeste, a unos 12 kilómetros de la capital haitiana.
Sin embargo, la Fuerza Armada de El Salvador informó, mediante un comunicado, que cuatro aerotécnicos salvadoreños de la Fuerza de Tarea Libertad II fueron atacados mientras regresaban a su campamento a bordo de un vehículo blindado.
Según la institución militar, los agresores utilizaron armas de fuego y artefactos explosivos, lo que provocó intensos enfrentamientos. El vehículo blindado fue alcanzado por explosivos y terminó incendiándose, aunque los cuatro militares lograron salir de la unidad.
La Fuerza Armada salvadoreña indicó que sus efectivos continúan trabajando junto al mando de la GSF y otras fuerzas internacionales para establecer contacto y determinar la ubicación de los militares.
Por su parte, la GSF confirmó que un vehículo que transportaba a su personal fue atacado por presuntos miembros de pandillas en Santo, donde se produjo un intercambio de disparos. La entidad señaló que sus integrantes respondieron conforme a las reglas establecidas y contaron con apoyo aéreo de helicópteros.
El comunicado de la GSF no confirmó la desaparición de militares ni precisó el origen del ataque. Algunas fuentes locales atribuyeron la emboscada a la coalición criminal Viv Ansanm, vinculada al expolicía Jimmy Chérizier, conocido como “Barbecue”, aunque esa atribución no ha sido confirmada oficialmente.
Tras el incidente, la fuerza internacional recomendó a los residentes de Santo permanecer en sus hogares y evitar acercarse a la zona mientras continuaban las operaciones de seguridad.
La Fuerza de Supresión de Pandillas fue establecida bajo el marco de las Naciones Unidas para apoyar los esfuerzos contra los grupos armados que mantienen bajo presión a distintas comunidades de Haití.
El contingente está integrado por efectivos de varios países, entre ellos Mongolia, El Salvador, Guatemala, Jamaica, Sri Lanka y Chad.
La situación de seguridad continúa siendo uno de los principales desafíos del país caribeño, donde la violencia de las pandillas ha provocado miles de víctimas y desplazamientos, mientras persiste la incertidumbre política y electoral.




